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Cuando las venas y arterias que van a tu corazón se constriñen y comienzas a experimentar un dolor agudo en el pecho que se extiende hacia la mandíbula, cuello, garganta y llega hasta los brazos, estarás frente a un cuadro llamado Angina de Pecho.
Sucede cuando el suministro de oxígeno que requiere el corazón para seguir latiendo se reduce por la constricción ya mencionada. Una vez que el flujo sanguíneo se restaura y el suministro de oxígeno se regulariza el dolor se mitigará. En esencia una angina de pecho o cardiaca podría comparase a una cefalea conocida comúnmente como dolor de cabeza.
Situaciones comunes donde podemos ser proclives a una angina de pecho podrían presentarse durante el ejercicio, ya que en este la frecuencia cardiaca aumenta y por ende la necesidad de sangre oxigenada y ésta no llega lo suficiente debido a la estreches de los vasos sanguíneos. El espasmo del músculo cardiaco hace que otros músculos y nervios reaccionen de la misma manera que él por simpatía. Es ahí cuando se siente una sensación de endurecimiento en el pecho y una ansiedad temporal hasta que el dolor se amaine.
No es lo mismo una angina de pecho que un ataque al corazón, muchas veces se confunden por la similitud en los síntomas. Ahora bien existen ocasiones en que la angina es un síntoma de una condición cardiaca grave pero en la generalidad de los casos es una situación pasajera que se presenta en momentos específicos como: durante el ejercicio, el stress o en una situación emocional fuerte.
La arteriosclerosis que viene a ser el endurecimiento de las arterias es la causa más común de una angina de pecho. ¿Cómo se origina en nuestro cuerpo la arteriosclerosis? A medida que el tiempo pasa y vamos envejeciendo las arterias y las venas van perdiendo elasticidad. El tabaquismo, el colesterol elevado, la obesidad, el sedentarismo, presión arterial elevada y el stress son factores determinantes que favorecen esta condición.
El tratamiento para la angina de pecho es por lo general la aspirina o un grupo de medicamentos conocidos como vasodilatadores. A su vez los médicos pueden recomendar pruebas para el estrés como la realizada sobre una banda de una máquina con EGC.
En todo caso lo más aconsejable es acudir a un especialista a la presencia de cualquier dolor severo y persistente. Angina de pecho, ataque al corazón o una simple indigestión son realmente difíciles de auto-diagnosticar.
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