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Salud -
Psicologia
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Escrito por Leticia del Pino
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La narcolepsia es un trastorno neurológico que afecta el control entre el sueño y la vigilia. La gente que sufre de narcolepsia experimenta somnolencia excesiva durante el día y episodios incontrolables en los que se duerme durante a jornada, aunque haya dormido bien durante la noche. Estos “ataques” repentinos de sueño pueden ocurrir durante cualquier tipo de actividad y cualquier hora del día. Hasta el momento se desconoce la causa.
De esta manera, se manifiesta mediante:
- Excesivo sueño durante el día.
- Cataplexia (cataplejía). Consiste en la perdida repentina de tono muscular que lleva a sentirse débil y perder el control voluntario de los músculos. El tono muscular se pierde como reacción a emociones fuertes, como la risa, las bromas, las sorpresas o los enfados. Los ataques pueden ocurrir en cualquier momento, durante los periodos en los que se está despierto. La severidad de los ataques oscila entre un fallo leve de las rodillas o flojeo de la mandíbula, a una parálisis total y colapso.
- Parálisis del sueño. Este síntoma implica la inhabilidad temporal para mover o hablar mientras se está durmiendo o se está despertando. A menudo hay una sensación de no poder respirar. Son episodios que suelen resolverse en pocos minutos.
- Alucinaciones: normalmente estas experiencias alucinatorias ocurren al dormirse o al despertarse. Algunos ejemplos incluyen sensaciones de levitación y sensaciones de que alguna persona o cosa que no es real está tocándolo.
El tratamiento de la narcolepsia tiene como meta mejorar el estado de alerta o vigilia durante el momento del día que se desea, basado en las necesidades del individuo y su estilo de vida. La gente que sufre de narcolepsia debe maximizar la calidad y cantidad de sueño a través de un horario normal, evitando el alcohol, modificando rutinas o tomando siestas cortas.
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