|
El sonambulismo es un trastorno caracterizado por episodios repetidos de una serie de conductas complejas, donde la persona se levanta de la cama y deambula en torno a ella sin ningún tipo de recuerdo posterior, sobre lo realizado. Generalmente, los episodios de sonambulismo se producen luego de 30 minutos a un par de horas de comenzado el sueño, con una duración de hasta 30 minutos. Afecta principalmente a los niños y a los adolescentes, con una edad de aparición entre los 6 y los 12 años. En los adultos, de rara frecuencia, es muy común que presenten un historial de episodio de sonambulismo que remontan a la infancia.
Usualmente, no se conoce la causa del sonambulismo en los niños pero suele estar relacionada con fatiga, la perdida previa del sueño o la ansiedad. En os adultos la causa se relaciona usualmente con un trastorno mental, pero también se puede apreciar en reacciones a drogas y/o medicamentos y al alcohol, y a condiciones medicas tales como convulsiones parciales complejas. La actividad del sonámbulo puede simplemente consistir en sentarse y parecer despierto, aún cuando realmente esté dormido, levantarse y caminar o realizar actividades más complejas como mover muebles, ir al baño, vestirse y desvestirse y otras similares. Incluso puede presentar los ojos abiertos y hablar dormido. Una idea errada, pero muy común, es que no se debe despertar a un sonámbulo. No es peligroso despertar a una persona que camina dormida, aún cuando es normal que pueda estar confundida o desorientada durante un tiempo corto, después de despertarse. El sonambulismo, no requiere un tratamiento específico. Sin embargo, para evitar lesiones se pueden adoptar medidas de seguridad que pueden incluir la modificación del ambiente, cambiando la ubicación de objetos, como cables eléctricos o muebles para reducir los riesgos de tropezones y caídas. Es posible que sea necesario bloquear las escaleras con una puerta. En algunos casos, los tranquilizantes de corta duración ayudan a disminuir la incidencia del sonambulismo.
|